What my mother taught me

Hay días en los que pienso que lo tengo todo. Una familia, no tradicional, que me quiere. Oportunidades por montones. Todos los gustos que me pueden dar y más. Pero más aún, tengo grandes enseñanzas en esta vida.
Mi madre me ha enseñado mucho:
Solo hay un modo: el de ella. El camino para mí ha sido largo. Cada paso en mi camino ha sido una serie de correcciones que me ha llevado a donde estoy hoy.
Un paso. Bien
Otro paso. Bien
Tercer paso. Mal. ¿Por qué? Dolor. Sin preguntas. Solo mal.
Este proceso por años ha sido un desgaste.
Los efectos son devastadores para lo que yo creía que era el propósito de mi vida:

  • El amor incondicional, poco a poco muere en mí 
  • La confianza con mi prójimo muere lentamente
  • Mi salud mental se tambalea con cada golpe físico y emocional 
  • Mi autoestima es cada vez peor
  • Y lo que es peor: mi idea de una familia no podría estar más allá de la realidad 
Descubrir que cuando el amor aprieta no es amor duele aún más cuando se supone que es el amor que más espacio en el universo debería tener. 
Otro paso. Deseo ser huérfana. 
Otro paso. Deseo ser huérfana. 
Otro paso. Deseo ser huérfana.

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